Herramientas clínicas · Diego Gálvez

Consolidación ósea semana a semana

Recorra la reparación del foco de fractura semana a semana: qué tejido lo ocupa, qué deformación tolera y quién soporta la carga. Compare la consolidación directa, bajo estabilidad absoluta, con la indirecta, bajo estabilidad relativa.

Visor docente para colegas y estudiantes. No registra datos de pacientes: todo corre en este navegador, sin servidor ni almacenamiento. Cada afirmación lleva su número de referencia y cada ficha declara si el dato proviene de estudios en humanos o de modelos animales.

Explorador semana a semana

Elija la vía de consolidación y desplace el tiempo. El esquema es un corte longitudinal de una diáfisis adulta, no a escala; pase el cursor sobre cada tejido para leer qué es. La ficha resume el tejido del foco, la deformación que tolera y su condición para recibir carga.

Días 0–3

La lámina reúne el esquema, la ficha y la cronología de la vista elegida, para clase o para el cuaderno de internado. Para guardarla como archivo, elija «Guardar como PDF» en el diálogo de impresión.

Cronología de las fases

Ventanas aproximadas y superpuestas: una fase no termina cuando empieza la siguiente. La franja azul marca el tiempo elegido en el explorador. Pase el cursor por cada barra para leer su fuente y la población en que se observó.

Consolidación primaria y secundaria, lado a lado

La vía de reparación la decide la mecánica del foco, no el hueso: la misma diáfisis consolida con o sin callo según la estabilidad del montaje [5].

RasgoPrimaria (directa)Secundaria (indirecta)

Deformación interfragmentaria: qué tejido puede formarse

Deformación (ε) = desplazamiento entre los fragmentos ÷ ancho de la brecha. Un tejido solo puede formarse si tolera la deformación a la que está sometido: hueso laminar hasta 2 %, hueso reticular hasta 10 % y tejido de granulación hasta 100 % [5]. Con varios trazos, el desplazamiento total se reparte entre ellos [5].

milímetros

milímetros

1 = fractura simple

% Deformación por trazo
Ingrese el ancho de la brecha y el desplazamiento para ver qué tejido puede formarse.

Cuándo el hueso recibe la carga

La carga que se autoriza la fija el montaje y el patrón de fractura; el calendario solo orienta [13]. El traspaso de la carga desde el implante al hueso se decide con criterios.

Clínico

La consolidación suele evaluarse con radiografías, examen clínico —incluido el dolor con la carga— y evaluación manual de la movilidad del foco. Son juicios subjetivos cuya exactitud se ha cuestionado [9].

Funcional

La consolidación se define, en lo funcional, por la recuperación de la carga del hueso fracturado [4]; una fractura consolidó cuando su rigidez y su resistencia permiten la carga sin restricción [9].

En 10 tibias con fijador externo de buena evolución, la carga sobre la pierna fracturada se acercó al 90 % de la sana antes de retirar el fijador, y se correlacionó razonablemente con la rigidez del foco [17].

Radiológico · RUST

Cada cortical (anterior, posterior, medial y lateral) puntúa de 1 a 3: 1 = trazo sin callo; 2 = callo con trazo visible; 3 = callo en puente sin trazo. Total de 4 (no consolidada) a 12 (consolidada) [12].

Desarrollada en tibias con enclavado endomedular [11]; concordancia interobservador CCI 0,75 (IC 95 % 0,65–0,84) con lectura estandarizada [12]. Puntúa callo: en la consolidación directa no hay callo que puntuar [5].

Mecánico · rigidez

Rigidez a la flexión de 15 Nm/° en el plano sagital como definición de unión, en 212 fracturas de tibia con fijador externo [10].

Con ese criterio: 0 refracturas en 95 pacientes frente a 8 en 117 con decisión clínica, y carga independiente a las 21,7 frente a 24 semanas (medianas) [10].

Carga precoz. Los estudios biomecánicos y en animales indican que la carga precoz es beneficiosa. En fracturas de tobillo operadas, varios ensayos aleatorizados no muestran diferencias entre carga inmediata y diferida (≥ 6 semanas); series retrospectivas reportan pocas complicaciones con carga inmediata tras enclavado endomedular de diáfisis femoral y tras cirugía de fracturas de cuello femoral e intertrocantéreas en adultos mayores. En fracturas periarticulares (calcáneo, pilón tibial, platillo tibial y acetábulo) la mayoría de los cirujanos indica un período de carga protegida [13].

Adulto mayor con fractura de cadera. En 41 pacientes con fractura pertrocantérea evaluados al quinto día posoperatorio, la indicación de carga parcial redujo el Parker Mobility Score (3,21 frente a 4,73) y la velocidad de marcha (0,16 frente a 0,28 m/s), sin cambiar la carga que aplicaron realmente sobre la extremidad (pico de 350 N frente a 353 N) [14].

Alcance y límites

Visor docente, no herramienta de decisión. No registra pacientes ni calcula una fecha de carga. La indicación de carga la fijan el patrón de fractura, el montaje y el equipo tratante.

La cronología es una síntesis. Las ventanas semanales corresponden a una diáfisis de hueso largo del adulto y se superponen. La edad, el hueso, el patrón de fractura, el montaje y la biología del paciente las desplazan. En 309.330 fracturas de 18 huesos, 4,9 % no consolidó en 12 meses de seguimiento, con mayor riesgo ante fracturas múltiples, fractura expuesta, AINE junto con opioides, anticoagulantes, tabaquismo, obesidad y déficit de vitamina D [15].

Base de la cronología. La histología humana disponible cubre las tres primeras semanas: 26 adultos con fracturas diafisarias biopsiadas entre los días 1 y 21 [16]. Desde la semana 4, la cronología combina datos ovinos [2], de animales pequeños [1] y la síntesis que abre un estudio computacional [3], que no aporta datos humanos propios. Cada ficha declara su base. En animales los tiempos son más cortos: el pico del callo blando ocurre a los 7–9 días en rata, conejo y ratón [1], y la remodelación es más rápida en animales y en pacientes jóvenes [1].

Consolidación primaria. Las fuentes revisadas describen la velocidad de los conos de corte y el relleno de la brecha en 3 a 8 semanas [1], pero no una cronología semanal humana posterior; según la especie, la consolidación directa completa tarda de unos meses a unos años [1]. Las fichas de esa vía después de la semana 8 son síntesis y así se rotulan.

La «capacidad portante» es cualitativa y ordinal. No existe umbral publicado que la traduzca a kilos, a porcentaje del peso corporal ni a una semana fija, y esta herramienta no lo propone.

Los límites de Perren (2 %, 10 % y 100 %) son deducciones de ensayos de rotura de tejidos [8], y los de Claes y Heigele provienen de un modelo de elementos finitos contrastado con histología de osteotomías ovinas [6]. Datos ovinos recientes muestran consolidación con deformaciones mayores de 10 % dominadas por cizalla: el 10 % limita la osteogénesis de forma local y transitoria, no predice la no unión [8]. La calculadora ilustra el concepto; no mide la deformación real de un foco.

Criterios de unión. El umbral de 15 Nm/° proviene de tibias con fijador externo [10] y RUST de tibias con enclavado endomedular [11]. Su extrapolación a otros huesos o montajes no está validada en esas fuentes.

Esquemas. Son dibujos originales construidos a partir de las descripciones de las fuentes; no reproducen figuras de los artículos. No están a escala: el detalle A amplía el foco para que se vean los conos de corte y una brecha menor de 1 mm.

Esta herramienta apoya la docencia y el razonamiento clínico; no reemplaza la ficha, la imagen ni el juicio del equipo tratante.

Referencias

  1. Marsell R, Einhorn TA. The biology of fracture healing. Injury. 2011;42(6):551-5. Ver artículo
  2. Schell H, Duda GN, Peters A, Tsitsilonis S, Johnson KA, Schmidt-Bleek K. The haematoma and its role in bone healing. J Exp Orthop. 2017;4(1):5. Ver artículo
  3. Ghiasi MS, Chen JE, Rodriguez EK, Vaziri A, Nazarian A. Computational modeling of human bone fracture healing affected by different conditions of initial healing stage. BMC Musculoskelet Disord. 2019;20(1):562. Ver artículo
  4. Einhorn TA, Gerstenfeld LC. Fracture healing: mechanisms and interventions. Nat Rev Rheumatol. 2015;11(1):45-54. Ver artículo
  5. Perren SM. Evolution of the internal fixation of long bone fractures. The scientific basis of biological internal fixation: choosing a new balance between stability and biology. J Bone Joint Surg Br. 2002;84(8):1093-110. Ver artículo
  6. Claes LE, Heigele CA. Magnitudes of local stress and strain along bony surfaces predict the course and type of fracture healing. J Biomech. 1999;32(3):255-66. Ver artículo
  7. Glatt V, Evans CH, Tetsworth K. A concert between biology and biomechanics: the influence of the mechanical environment on bone healing. Front Physiol. 2017;7:678. Ver artículo
  8. Tanveer M, Klein K, von Rechenberg B, Darwiche S, Dailey HL. Don't mind the gap: reframing the Perren strain rule for fracture healing using insights from virtual mechanical testing. Bone Joint Res. 2025;14(1):5-15. Ver artículo
  9. Claes LE, Cunningham JL. Monitoring the mechanical properties of healing bone. Clin Orthop Relat Res. 2009;467(8):1964-71. Ver artículo
  10. Richardson JB, Cunningham JL, Goodship AE, O'Connor BT, Kenwright J. Measuring stiffness can define healing of tibial fractures. J Bone Joint Surg Br. 1994;76(3):389-94. Ver artículo
  11. Whelan DB, Bhandari M, Stephen D, Kreder H, McKee MD, Zdero R, et al. Development of the radiographic union score for tibial fractures for the assessment of tibial fracture healing after intramedullary fixation. J Trauma. 2010;68(3):629-32. Ver artículo
  12. Leow JM, Clement ND, Tawonsawatruk T, Simpson CJ, Simpson AH. The radiographic union scale in tibial (RUST) fractures: reliability of the outcome measure at an independent centre. Bone Joint Res. 2016;5(4):116-21. Ver artículo
  13. Kubiak EN, Beebe MJ, North K, Hitchcock R, Potter MQ. Early weight bearing after lower extremity fractures in adults. J Am Acad Orthop Surg. 2013;21(12):727-38. Ver artículo
  14. Pfeufer D, Zeller A, Mehaffey S, Böcker W, Kammerlander C, Neuerburg C. Weight-bearing restrictions reduce postoperative mobility in elderly hip fracture patients. Arch Orthop Trauma Surg. 2019;139(9):1253-9. Ver artículo
  15. Zura R, Xiong Z, Einhorn T, Watson JT, Ostrum RF, Prayson MJ, et al. Epidemiology of fracture nonunion in 18 human bones. JAMA Surg. 2016;151(11):e162775. Ver artículo
  16. Postacchini F, Gumina S, Perugia D, De Martino C. Early fracture callus in the diaphysis of human long bones. Histologic and ultrastructural study. Clin Orthop Relat Res. 1995;(310):218-28. Ver en PubMed
  17. Joslin CC, Eastaugh-Waring SJ, Hardy JR, Cunningham JL. Weight bearing after tibial fracture as a guide to healing. Clin Biomech (Bristol, Avon). 2008;23(3):329-33. Ver artículo